Las salas de videoconferencia van a experimentar su mayor transformación desde la aparición de las pantallas de alta definición. Google Beam, anteriormente conocido como Project Starline, representa un importante avance tecnológico en el ámbito de la comunicación a distancia. Este sistema de videoconferencia 3D promete recrear la sensación de estar físicamente presente en la misma sala que tu interlocutor, sin necesidad de cascos ni gafas especiales.
Desde su anuncio inicial en Google I/O 2021, esta tecnología ha recorrido un largo camino. En mayo de 2025, Google lanzó oficialmente la plataforma comercial, lo que supuso el paso de un proyecto de investigación a un producto destinado a las empresas.
El primer dispositivo comercial, el HP Dimension con Google Beam, se presentó en la InfoComm 2025, con un lanzamiento previsto para finales de 2025.
El núcleo de Google Beam se basa en una arquitectura de hardware impresionante. El sistema utiliza 6 cámaras de alta velocidad colocadas alrededor de una pantalla de 65 pulgadas. Estas cámaras capturan al usuario desde diferentes ángulos de forma simultánea, creando un mapa volumétrico completo de la persona.
Esta captura multidireccional permite que la inteligencia artificial de Google reconstruya una representación tridimensional realista. Las cámaras funcionan a 60 fotogramas por segundo, asegurando movimientos y expresiones faciales perfectamente fluidos.
El elemento más innovador sigue siendo la pantalla light field de 65 pulgadas con resolución 8K. A diferencia de las pantallas 3D tradicionales que requieren gafas, esta tecnología proyecta la luz desde distintos ángulos para cada ojo, creando una percepción natural de profundidad y volumen.
El sistema también incorpora un seguimiento preciso de la posición de la cabeza del usuario. Esto permite ajustar en tiempo real la perspectiva mostrada, manteniendo la ilusión de presencia incluso cuando la persona se mueve ligeramente. Google asegura que el seguimiento de la cabeza es milimétrico y que la transmisión de vídeo alcanza 60 fotogramas por segundo.
La IA es el verdadero motor de Google Beam. El modelo de vídeo volumétrico desarrollado por Google transforma los flujos de vídeo 2D en experiencias 3D inmersivas. Este procesamiento se realiza en la nube de Google, aprovechando su potente infraestructura.
No se trata solo de generar una reconstrucción 3D. La IA conserva detalles sutiles fundamentales para la comunicación humana: la mirada, las microexpresiones faciales e incluso las variaciones del tono de piel. Elementos que suelen perderse en videoconferencias tradicionales se vuelven perfectamente perceptibles con Google Beam.
Estudios realizados por Google muestran un aumento del 28% en la capacidad de recordar conversaciones, medido por la cantidad de información retenida después de los intercambios. Esta mejora se atribuye probablemente a una mayor atención durante las interacciones en 3D.
Los comportamientos no verbales se incrementaron notablemente: los participantes realizaron un 43% más de gestos con las manos, un 26% más de inclinaciones de cabeza y un 49% más de movimientos de cejas. Esto indica que los usuarios recuperan de manera espontánea comportamientos naturales que suelen inhibir en videoconferencias convencionales.
Google Beam también aumenta la concentración en el interlocutor. Las pruebas muestran un incremento de al menos 14% en la atención hacia la persona con la que se conversa, lo que se traduce en intercambios más ricos y decisiones más rápidas.
La fatiga asociada a las reuniones virtuales, ampliamente documentada desde la pandemia, se reduce. Los usuarios reportan menor agotamiento mental tras sesiones prolongadas, probablemente porque el cerebro procesa la experiencia de manera más cercana a la interacción presencial.
Para los profesionales de la integración audiovisual, Google Beam plantea cuestiones prácticas importantes. Requiere una infraestructura específica que se integre de forma armoniosa en los entornos existentes.
El primer aspecto a considerar es el espacio físico. Beam funciona mejor en salas de reuniones pequeñas o medianas, especialmente huddle rooms. La pantalla de 65 pulgadas, aunque compacta, necesita un posicionamiento cuidadoso y una distancia de visualización adecuada.
Una ventaja clave de Beam es su compatibilidad con plataformas existentes. Soporta Google Meet y Zoom Rooms de manera nativa, y se prevé interoperabilidad con Microsoft Teams y Cisco Webex. Esto facilita enormemente la integración en infraestructuras ya desplegadas.
No es necesario reemplazar por completo un sistema de videoconferencia. Beam puede coexistir con instalaciones tradicionales, ofreciendo una solución premium para casos específicos: reuniones ejecutivas, entrevistas estratégicas o interacciones con clientes de alto valor.
El procesamiento en la nube requiere una red robusta. El sistema envía seis flujos de vídeo simultáneos a los servidores de Google para su procesamiento y recibe luego el flujo 3D reconstruido. Una conexión de internet simétrica y de alta velocidad es imprescindible.
Además, la calidad de servicio debe configurarse para priorizar el tráfico de Beam, asegurando una experiencia fluida incluso en redes congestionadas.
Beam incorpora un sistema de audio espacial que mejora significativamente la inmersión. Doce micrófonos capturan el sonido de forma tridimensional y los altavoces recrean la espacialización sonora.
HP complementa el sistema con el Poly Studio A2, que incluye micrófonos de mesa escalables y un puente de audio. Estos componentes, diseñados para entornos Beam, ofrecen calidad profesional con supresión de ruido mediante IA.
Beam es ideal cuando la calidad de la comunicación impacta directamente en los resultados empresariales. Comités de dirección distribuidos geográficamente pueden mantener sesiones estratégicas con interacción cercana a la presencial.
Conversaciones delicadas, que requieren interpretar señales no verbales, se benefician especialmente de la tecnología. Negociaciones, resolución de conflictos o anuncios sensibles se vuelven más efectivos gracias a la posibilidad de captar microexpresiones y lenguaje corporal.
Las entrevistas de trabajo son otro uso destacado. Los departamentos de RR. HH. pueden evaluar candidatos remotos con precisión superior a la videoconferencia convencional. La observación del lenguaje corporal, la seguridad y la respuesta emocional transforma el proceso de selección.
Organizaciones como Deloitte, Salesforce y Citadel figuran entre los primeros adoptantes, destacando el interés del sector por esta tecnología en la gestión del talento.
Instituciones como Hackensack Meridian Health prueban activamente Beam. La telemedicina especializada puede mejorar su calidad, especialmente en consultas que requieren observación visual detallada del paciente.
Los médicos pueden evaluar mejor el estado general, las expresiones de dolor e incluso signos clínicos visibles, sin comprometer la distancia física.
En educación, empresas como Duolingo exploran las posibilidades de Beam. El aprendizaje de idiomas, en particular, se beneficia de la riqueza comunicativa del sistema. Los tutores pueden corregir pronunciación, expresiones faciales y lenguaje corporal con precisión inigualable.
Formaciones técnicas que requieren demostración de gestos precisos también se ven favorecidas. Un instructor puede guiar a un estudiante en la manipulación de objetos, ensamblaje de componentes o ejecución de procedimientos complejos con un nivel de detalle imposible en videoconferencias normales.
El HP Dimension con Beam se ofrece actualmente a 24 999 dólares por el hardware. Esto lo sitúa en el segmento corporativo de gama alta, excluyendo en principio a pymes y particulares.
El precio no incluye la licencia de Beam, que se vende aparte. El costo total de propiedad no es completamente conocido, ya que Google no ha revelado el precio de la licencia en la nube. La estructura recuerda a soluciones SaaS empresariales: inversión inicial en hardware y suscripción recurrente a servicios en la nube.
El argumento principal es la reducción de gastos de viaje. Empresas con directivos que viajan regularmente en clase business pueden amortizar rápidamente la inversión. Un vuelo París-Nueva York en business puede costar entre 5 000 y 8 000 euros. Evitar diez viajes permite recuperar la inversión.
Más allá del ahorro directo, los beneficios indirectos incluyen decisiones más rápidas, menor fatiga de viajeros, reducción de la huella de carbono y mejor calidad de vida de los empleados.
El lanzamiento inicial abarca Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania y Japón, con comercialización prevista a finales de 2025. Esta estrategia permite a HP y Google controlar la expansión y ofrecer soporte de calidad a los primeros clientes.
Beam solo soporta conversaciones individuales. Las reuniones de grupo siguen siendo dominio de la videoconferencia tradicional, probablemente por limitaciones técnicas. Mostrar varias personas en 3D en una pantalla de 65 pulgadas supone un reto de resolución y procesamiento. Beam complementa, pero no reemplaza, la videoconferencia grupal.
A diferencia de la videoconferencia convencional, ambos participantes deben tener Beam. Esto limita escenarios de uso y obliga a identificar pares de sitios que justifiquen la inversión doble. Configuraciones asimétricas funcionan, pero el usuario con equipo estándar no experimenta la 3D completa.
Beam requiere que el usuario permanezca dentro del área de captura de las cámaras. Personas acostumbradas a moverse durante llamadas deben adaptar sus hábitos.
Estar frente a seis cámaras simultáneamente puede generar incomodidad inicial, aunque los primeros usuarios se aclimatan rápidamente, compensando la sensación por la inmersión.
Beam integrará traducción de voz en tiempo real, preservando la voz, el tono y las expresiones mientras traduce. Esto facilita la colaboración internacional, captando matices emocionales incluso con barreras lingüísticas.
El reto técnico es mantener la sincronización labial y las expresiones faciales. Google trabaja con IA para garantizar esta coherencia audiovisual, haciendo posible reuniones estratégicas entre hablantes de idiomas distintos.
Accesibilidad creciente
Como toda tecnología emergente, Beam bajará de precio con el tiempo. Se esperan versiones más compactas (42 o 55 pulgadas) para pymes o uso personal entre 2027 y 2030.
Extensión a reuniones grupales
La transición de uno a uno a reuniones de grupo es probablemente la evolución más esperada. Desafíos técnicos persisten, pero se trabaja en interfaces que eviten sobrecarga visual.
IA cada vez más integrada
Futuras versiones podrían incluir transcripción automática, traducción multilingüe simultánea, análisis de compromiso y asistentes virtuales que ofrezcan información en tiempo real o recordatorios de acciones previas.
Impacto en el trabajo
Beam podría transformar el trabajo distribuido, permitiendo reclutamiento global sin perder calidad de interacción y reduciendo la necesidad de oficinas físicas.
Google Beam representa un avance significativo en la comunicación empresarial, con mejoras medibles en memoria, atención y riqueza de interacciones no verbales.
Quedan interrogantes sobre precio, adopción y limitaciones en reuniones grupales. La próxima década probablemente verá la comunicación inmersiva pasar de curiosidad tecnológica a herramienta estándar. Beam, con el respaldo de HP y Google Cloud, tiene el potencial de convertirse en un protagonista clave de esta transformación.
Artículo redactado en noviembre de 2025. Precios, disponibilidad y funcionalidades pueden cambiar.